A raíz de las 2 charlas de neurociencia que tuvimos en el aula de 2º de Magisterio de Primaria con Pedro Alarcón, he extraído las siguientes ideas:
CHARLA CONECDUCAMOS. 1ª Parte.
Esta
charla me ha parecido muy útil y necesaria para comprender mejor el
funcionamiento de la mente de los niños y de esta manera poder comprenderles
mejor para así actuar de la manera correcta y ser mejores profesores. En esto
se basa la neurociencia, que es muy importante para poder progresar en las
maneras de enseñar y entender las necesidades de los alumnos. Creo que esto es
algo en lo que se debería profundizar más en esta carrera, enseñarnos a enseñar
y a conocer a los niños.
Personalmente
la charla me ha resultado muy amena y tanto Pedro como Ismael han hecho que sea
muy dinámica introduciendo algunos juegos mientras explicaban contenidos y
enseñándonos estrategias de aula porque como ellos han dicho: “jugar es la mejor
manera de aprender”.
Han
comenzado la charla hablando acerca de las conexiones neuronales. Hay que
favorecer las mismas para que de esta manera asimilen mejor los contenidos,
capten lo que les queremos transmitir y además pongan más interés. Es importante
que lo que quieres enseñar lo relacionen con su entorno y vean que ese
aprendizaje es útil y necesario, como puede ser saber calcular el dinero para
comprar chuches. Esto va relacionado con lo siguiente que han comentado que es
el aprendizaje activo. El aprendizaje activo también se practica mientras piensas
en lo que estás haciendo y puede ser con analogías, con comparaciones… Esto
produce que se conecte la memoria a largo plazo (donde almacenamos información
por un largo periodo de tiempo) con la memoria de trabajo. Me ha gustado mucho
conocer esto, que era algo que no conocía y me servirá para comprender un poco
mejor cómo actuar a la hora de enseñar a un niño.
Hay
una frase que han dicho que me ha llamado mucho la atención y es la siguiente:
“Hay que saber emocionar”, y pienso que tienen toda la razón, si eres capaz de
emocionar a un niño, está comprobado que su aprendizaje es mayor; el
aprendizaje y las emociones tienen relación directa.
Por
último, destacar lo que han comentado de que con alegría y sorpresa se conecta
mucho mejor con nuestros alumnos y que tenemos que dejar de educar con miedo. También
me pareció relevante la importancia de la mirada como el lenguaje, algo que
sirve para reforzar al alumno y que a la próxima vez esté animado a hacerlo
mejor. También es importante establecer un vínculo alumno-profesor, es una
conexión, es transmitir confianza, seguridad y saber elogiarles para reforzar
su trabajo.
CHARLA CONECDUCAMOS. 2ª Parte.
El
profesor se está convirtiendo más en informático que en profesor, y es que sabe
más de informática que de contenidos, cuando lo primero que tiene que saber un
profesor son contenidos y después informática.
¿Qué es aprender?
Lo primero para aprender es obtener
información; algo de lo que se encarga el profesor es que el alumno interiorice
de la mejor forma la información. Seguidamente, el alumno tiene que guardar la
información. A continuación, el alumno tiene que recuperar la información que
tiene guardada para lo que necesite. Sin embargo, no hay aprendizaje si no se
puede transferir la información, es decir, un niño tiene que saber aplicar lo
aprendido. Por ejemplo, si un niño sabe lo que es un metro pero no sabe medir algo,
no sirve de nada.
¿Qué es la memoria?
La
memoria es la capacidad de recordar información. La memoria modifica nuestro
cerebro. Hay muchos tipos de memoria, como puede ser a largo plazo, a corto
plazo, olfativa, fotográfica… La memoria más importante es la explícita, donde
se acumula toda la información y se divide en subtipos. También es importante
la memoria procedimental, que es cuando aprendes algo y ya sabes hacerlo.
Una
de las más importantes es la memoria de trabajo, que es la que sostiene la información
que estás utilizando en un momento concreto, recupera información de la memoria
a largo plazo y la trae al frente para que puedas utilizarla. También manipula
y crea conexiones. Todo lo que aprendemos pasa por la memoria de trabajo. La
carga cognitiva es la que permite que trabaje mejor o peor. Si cargas mucho la
memoria de trabajo, tienes que parar porque así no va a rendir, por lo que un
profesor tiene que intentar que las clases no sean excesivas ni explicar
rápido. Las distracciones también son un problema para la memoria de trabajo.
La
memoria de trabajo funciona con conexiones, conecta los conocimientos previos
con los nuevos. Para favorecer las conexiones podemos hacer lo siguiente:
Hay
que comparar lo que ya saben con lo nuevo, para que vayan conectándolo. También
hay que explicar para qué le va a servir lo que está estudiando y de esta forma
pueda implicarse más y seguro que se interesa más. Pensar sobre lo estudiado y
que de esta forma reflexionen sobre lo estudiado. Evocar y explicar son 2 términos
muy importantes: evocar es explicar algo a alguien sin necesidad de leer o
mirar a la información que estás explicando. Cuando son capaces de explicar
algo es porque lo saben de lo que hablan.
Para
facilitar el trabajo de la memoria de trabajo,
utilizaremos la experiencia del alumno; cuanto más sabes de algo, más fácil es
aprender sobre ese tema. Hay que dosificar, llevar un ritmo adecuado y no
sobrecargar de información.
¿Qué es la atención?
Es
la puerta de entrada a la información, es decir, si no estás atento a lo que
ves y escuchas es muy difícil que aprendas. La atención está pendiente de
estímulos distractores, nos ayuda como especie humana para estar con un nivel
óptimo de “no peligro”. El control inhibitorio es un aliado de la atención. El
control inhibitorio permite que tu atención esté centrada en lo que estés
haciendo en ese momento, intentando que nada te distraiga. El control
inhibitorio también se cansa y tenemos que intentar decir a nuestros alumnos
decir que estén centrados y no se distraigan.
Cuando
un profesor es capaz de activad conocimientos previos, el conocimiento es más
fluido y conecta mejor. Esto se puede hacer con una palabra, un título, una
frase…
Los
profesores tienen que centrarse en dar los medios necesarios a los alumnos, las
habilidades y las técnicas necesarias para que aprendan. Los profesores tienen
que pararse y centrarse en “aprender a aprender” para que cada alumno, uno a
uno, sea capaz de aprender. Un profesor tiene que conocer cómo aprende un niño,
tiene que saber las técnicas.
Lo
primero que trabajes en clase es lo que mejor se queda, por lo tanto lo mejor
es dar lo nuevo al principio de clase y no lo que se suele hacer que es
corregir.
¿Qué es la motivación?
La
motivación es un motivo para hacer algo. Puedes ser intrínseca y extrínseca. El
profesor tiene que ser capaz de que sus alumnos tengan las 2 motivaciones.
Dentro
de la motivación hay metas de rendimiento y de aprendizaje. Las metas de
rendimiento son extrínsecas.
La
motivación se puede cambiar, tenemos que conseguir que sea alta.
Para
conseguir resultados buenos, tenemos que tener en cuenta:
-
Motivación.
-
El profesor.
-
Atención.
-
Contenido.
-
Interés.
-
Expectativas.
-
Trabajo.
-
Habilidades.
-
Confianza.
-
Medios.
-
Compañeros.
Es
importante que un alumno se sienta capaz, para ello el profesor tiene
que elogiar las cosas que haga bien. Es importante que cuando un alumno saca
malas notas, interpretar las notas con él y preguntarle lo que le
inquieta y lo que piensa sobre su estudio y su forma de aprender para que se
sienta capaz. Hay que conocer los motivos por los que no se siente capaz y
ayudarle, el profesor no sabe la razón por la que las notas de ese niño son
bajas.
Hay
que intentar que tu alumno deje de tener una mentalidad fija (no puedo cometer
errores, no se hacer algo difícil…) y pase a tener una mentalidad de
crecimiento, para que así aprenda de sus errores, intente mejorar, se esfuerce
en conseguir algo que es complicado y permita que le ayuden. Si el niño
consigue tener una capacidad de crecimiento, aprenderá mucho más.
El
profesor tiene que quitar los límites a sus alumnos, para que así puedan crecer
y superarse.